¿Qué es la teja asfáltica?

La teja asfáltica, también conocida como teja de asfalto o shingle asfáltico, es un material para cubiertas utilizado principalmente en techos inclinados.
Está compuesta por varias capas que le dan resistencia y durabilidad.

Composición
Gránulos químicamente inertes para la protección de los elementos. Capa superior que da color, protección contra rayos UV y resistencia al desgaste.
Capa de asfalto grueso para mayor impermeabilidad.
Segunda capa de asfalto grueso es su garantía de una excepcional protección y protege contra la humedad.
Base de fibra de vidrio (o en algunos casos, celulosa) que impide la putrefacción, la deformación la ondulación y el fuego.
Exclusiva base de gránulos para un mayor espesor que realza la belleza de la teja.

Características
Impermeable: Protege contra filtraciones de agua.
Ligera: Más fácil de instalar que otros materiales como teja cerámica.
Versátil: Disponible en diferentes colores y estilos.
Durable: Generalmente entre 15 y 50 años, dependiendo de la calidad, el mantenimiento y el sistema de impermeabilización usado.

Ventajas
Costo accesible comparado con otros sistemas de techado.
Fácil instalación y reparación.
Buena estética: Simula otros materiales como madera o pizarra.

Usos
Viviendas residenciales.
Construcciones ligeras.
Techos inclinados con pendientes mínimas recomendadas (normalmente >15°).

El proceso de laminado de la teja asfáltica consiste en fabricar una lámina multicapa que inicia con una base de fibra de vidrio, la cual se impregna con asfalto caliente para darle impermeabilidad. Sobre esta base se aplican dos capas de asfalto y, en la superficie superior, se añaden gránulos minerales que se fijan mediante presión y calor para proteger contra rayos UV y aportar estética. Luego, la lámina pasa por rodillos laminadores para compactar las capas, se enfría, se corta en piezas estándar y se les aplica arena fina en la parte inferior para evitar que se adhieran entre sí antes de su empaquetado.